Los antiguos israelitas ¿monoteístas puros? La arqueología lo desmiente

May 6, 2026 | Blog

Ramy Wurgaft *

La Biblia describe a los antiguos israelitas como devotos de un dios único -YHWH- pero… propensos a caer en la idolatría de los pueblos circundantes. La arqueología bíblica ofrece una perspectiva diferente, en la cual el politeísmo no era la excepción sino la regla. Una práctica rutinaria con especial arraigo en el pueblo llano, en la cual YHWH era reconocido como el jefe de un panteón que incluía a otras divinidades.

¿Yhwh tuvo una esposa?

A simple vista, el yacimiento arqueológico de Kuntilet Aj’rud no prometía gran cosa. Ubicado al límite de la península del Sinaí con el desierto del Neguev, el sitio consistía en dos toscas construcciones de piedra, de sólo 125 metros cuadrados. No obstante, al inicio de las excavaciones en julio de 1975 Zeev Meshel halló una gran tinaja pintada con inscripciones y con extrañas imágenes. Las que más llamaron la atención del arqueólogo de la Universidad de Tel Aviv fueron dos criaturas antropomorfas a la vez que fantásticas. La de mayor tamaño correspondía, indudablemente, a un espécimen masculino. Entrelazada a él, aparecía una criatura más pequeña, aparentemente su pareja femenina.  La inscripción, en hebreo arcaico, presentaba a las figuras -ambas tocadas con coronas- como “YHWH de Temán y su Asherá”.  El asombro acometió a Meshel y a su equipo por todos los flancos. Para empezar, nunca antes había aparecido una imagen de YHWH. Y tampoco se esperaba que apareciera puesto que el segundo de los mandamientos del Decálogo prohíbe representar visualmente a Dios. “No te harás ídolos, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo ni abajo en la tierra” (Éxodo XX: 4-5). Luego, el adjudicar a YHWH una consorte y que ésta fuese precisamente Asherá -la diosa cananea de la fertilidad- resultaba desconcertante. Otra de las inscripciones decía: “Ariahu (nombre de un individuo) recibe las bendiciones de YHWH de Samaria”.

Jarrón encontrado en Kuntilet Ajrud, donde aparecen Yahvéh y Asherá. Aparece el texto "Te bendigo por Yahveh de Samaria y su Asherá"
Jarrón encontrado en Kuntilet Ajrud, donde aparecen Yahvéh y Asherá. Aparece el texto «Te bendigo por Yahveh de Samaria y su Asherá»

La mención de un YHWH de Temán (Temán era la denominación geográfica de Edom, en Transjordania) y la alusión a otro de Samaria (capital del reino de Israel), confirmaba lo que ya había establecido la arqueología bíblica; que el culto a YHWH se realizaba en diferentes santuarios, dispersos por el territorio. Pero nunca de forma tan crudamente heterodoxa como en Kuntilet Aj´rud. En el mismo sitió apareció una profusión de cerámica de tipo israelita, razón por la cual Zeev Meshel interpretó la estructura en su conjunto, como un puesto de avanzada del Reino de Israel; posiblemente una fortaleza que a la vez servía de santuario.

Comparación del texto de hebreo antiguo al moderno
Comparación del texto de hebreo antiguo al moderno

Cabe destacar que Kuntilet Aj’rud estuvo ocupada durante el siglo 8aC; vale decir, medio siglo después de que el rey Salomón mandara a construir el Primer Templo, lugar donde se rendía culto a un YHWH omnipresente pero invisible. El único YHWH, que por estos atributos justamente, la élite sacerdotal consideraba admisible.  

Un templo pagano contiguo al templo de Salomón

Templo Tel Motza
Templo Tel Motza

El desconcierto que sembró Kuntilet Aj’rud en la academia  -y el escándalo que suscitó en círculos ortodoxos- había menguado, cuando en 2012 la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI) emprendió unas excavaciones de gran calado en Motza, una localidad situada a corta distancia de la moderna Jerusalén. La campaña, a cargo de los arqueólogos Oded Lifshitz y Shua Kisilevitz, sacó a la luz un templo con una planta arquitectónica similar a la del Templo de Salomón y casi de las mismas dimensiones.  Pero los objetos que aparecieron en su interior eran de la categoría proscrita por el yahavismo puro.

En el patio donde se congregaban los fieles y junto a los altares de sacrificio, aparecieron decenas de efigies de arcillas que representaban la cabeza de individuos barbados y estatuillas de caballos. El caballo era o bien el símbolo del Dios Solar o bien del Baal, la divinidad más aborrecida por la Biblia hebrea, por la poderosa seducción que ejercía sobre los israelitas de la época. Una seducción casi erótica, atendiendo al párrafo que dice: “…Acontenció que cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse tras los Baales…”  (Jueces 8:33)

Caballo alado encontrado en Tel Motza
Caballo alado encontrado en Tel Motza

Pero lo que resulta más desconcertante es que el Templo de Motza (politeísta), construido alrededor del año 900 aC, coexistiera con el Primer Templo de Jerusalén (yahvista), construido por Salomón cerca del año 960 aC.  Y que la distancia entre ambos fuera de sólo 9 kilómetros, hallándose ambos en el epicentro del reino de Judá. Cabe destacar que el Templo de Jerusalén no era solamente un lugar de culto -como las actuales sinagogas- sino que un centro administrativo, desde el cual los reyes y los sacerdotes ejercían su poder sobre la población. ¿Cómo pudieron los monarcas de Judá tolerar la existencia de un santuario rival a tiro de piedra del santuario oficialmente consagrado?

Figurines con rostros humanos encontrados en Tel Motza
Figurines con rostros humanos encontrados en Tel Motza

Es más, de acuerdo con las prospecciones de Lifshitz y Kisilevitz, el Templo de Motza sobrevivió a las reformas del rey Ezequías, en el siglo 7aC, dirigidas a centralizar el culto en el Templo de Jerusalén y purgar al reino de Judá de sus prácticas paganas. Dato curioso, la purga decretada por Ezequías incluyó la fundición -es decir la destrucción- de la serpiente de cobre que el mismísimo Moises ordenó forjar, cuando el pueblo de Israel erraba por el desierto.

El culto doméstico a la diosa de la fertilidad…a un paso del templo de YHWH

Más sútil que el masivo Templo de Motza pero no menos desconcertante es el descubrimiento de decenas de estatuillas de la antes mencionada Asherá…

dentro la propia Jerusalén. A saber, en viviendas adyacentes al Templo de YHWH, el dios considerado en la Biblia hebrea como único y excluyente. “Yo soy YHWH tu Dios…No tendrás dioses ajenos delante de mí (Éxodo 20: 2-3 y  Deuteronomio 5: 6-7)”. En el culto cananeo y fenicio, Asherá figuraba como la esposa del dios Baal y, por derecho propio, como la diosa de la fertilidad. Seguramente, su presencia en hogares hebreos de Jerusalén -más que nada entre los siglos 9aC y 7aC- se debiera, precisamente, a la creencia de que Asherá propiciaba la fertilidad en las mujeres. No olvidemos que la esterilidad femenina  -tema recurrente en la Biblia- era considerada poco menos que una maldición. Fue durante las excavaciones realizadas en Jerusalén por la británica Kathleen Kenyon (entre 1961 y 1967) y por el israelí Yigal Shiló (entre 1978 y 1987) que se descubrió el mayor número de este tipo de estatuillas de cerámica, de entre 10 y 20 centímetros.

Conclusión

De acuerdo con las prospecciones arqueológicas que se han llevado a cabo desde la década de los 60 hasta nuestros días, a los antiguos hebreos sólo se les puede considerar como puramente monoteístas  -devotos del Dios único YHWH- a partir de mediados del siglo 7aC o, con mayor certeza, a partir de la destrucción del Primer Templo, en el año 586aC. Hasta entonces adoraban a YHWH, cierto, pero también a las divinidades de sus vecinos, los cananeos.

En un próximo artículo veremos como la propia Biblia hebrea, proporciona indicios más que claros acerca del politeísmo imperante en los reinos de Israel y de Judá. 

* Ramy Wurgaft, ciudadano chileno-israelí, es Lic. en Relaciones Internacionales por la Universidad Hebrea de Jerusalén, periodista y conferencista, especializado en temas bíblicos y arqueológicos

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más desde JAD cultura judia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo